Estudios han demostrado que los sistemas de información al pasajero son considerados por los viajeros como una mejora sustancial en la calidad del servicio. Pasajeros que saben cuanto tiempo tienen que esperar por su transporte, perciben un tiempo de espera subjetivamente más corto.

Con sólo una mirada a los paneles ubicados en las paradas, los pasajeros se pueden informar sobre los viajes actuales. En sistemas de transporte público modernos, todos los vehículos están permanentemente conectados con el centro de control, y toda la información relativa a los servicios de transporte, incluyendo información sobre atrasos, confluye en tiempo real. Nada más lógico que poner esta información a disposición del pasajero en forma inmediata: en la parada, para informarle sobre atrasos y la hora real de llegada del próximo tranvía o bus; y también en el vehículo, para visualizar las siguientes combinaciones, ya sea en caso de atraso o no.